Disfrutar de bellos paisajes naturales no es extremadamente complicado, ya que existen multitud de lugares a los que podrás acudir y contemplar unos parajes sorprendentes, pero no son muchos los lugares donde, además de un entorno fascinante rodeándote, también disfrutarás de una arquitectura románica inigualable. En el Pallars Sobirà se fusiona a la perfección de la belleza natural de su entorno con construcciones del arte románico que harán las delicias de sus visitantes.

La escarpada orografía que predomina en la población de Sort y sus alrededores alberga interesantes muestras de arquitectura religiosa de románico catalán. Cabe destacar que el románico pallarés es realmente apreciado, aunque lamentablemente son muchas las piezas de gran valor e interés que se encuentran diseminadas por distintos museos del mundo. Santuarios, ermitas, puentes románicos, monasterios, la lista de construcciones de esta época que aún persisten son abundantes.

La fascinante iglesia de Sant Pere de Burgal es sin lugar a dudas uno de los monumentos más destacables de la zona que han logrado sobrevivir al paso de los años, ya que en su interior podrás contemplar un precioso fresco que representa una figura femenina, la condesa Lucía de la Marca, mostrando a la perfección la posición tanto social como política de la mujer catalana de la época de entonces.

A las orillas del río Noguera Pallaresa se encuentra enclavado entre montañas y vegetación por los cuatros costados, el sorprendente Monasterio de Santa María de Gerri, cuyo origen se remonta hasta el año 807. Por fortuna, esta construcción ha logrado conservarse bastante bien, levantándose ante sus visitantes con gran majestuosidad.  Como curiosidad decir que en su interior reposa la tumba de San Ot de Urgel, obispo que favoreció mucho a este monasterio.

Otra de las menciones que no se pueden dejar en el tintero es el Conjunto  Románico de Son del Pi, una de las obras arquitectónicas románicas más emblemáticas del Pallars Sobirà. Este conjunto de construcciones abarca la iglesia de Sant Just y Sant Pastor, el retablo gótico, el Comunidor-torre del reloj, y las picas de agua bendita, bautismales y de aceites, de un gran valor patrimonial.

Una visita de lo más encantadora que no puedes pasar por alto es el puente románico d’Esterri d’Àneu, una fabulosa construcción perteneciente al último periodo del estilo románico. Este puente cuenta con dos arcadas, y posee una longitud total de28 metrosy una altura de9 metrosde máxima. Sobre el río Escrita también se levanta otro bonito puente conocido como el puente románico de La Capella.

Muchas son las construcciones del románico que merecen la pena ser mencionadas y descubiertas, y en el Pallars Sobirà lo tendrás muy fácil, ya que en cada rincón, repartidas por sus tierras, encontrarás infinidad de visitas de especial interés que surgieron en el románico y que aún, hoy en día, siguen en pie luciendo todos sus encantos.

Editorial Hotel Les Brases.

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