Natural, idílico, pintoresco, tranquilo, bello, rico, cultural, todos estos calificativos y muchos más definen a la perfección el Pallars Sobirà, y es que este espacio natural, este verde escenario, es el verdadero protagonista de la zona, un  lugar que recibe cada año miles de personas con la intención de contemplar los parajes más sorprendentes, vírgenes y bellos, y disfrutar de ellos al máximo mediante actividades, deportes o excursiones de todo tipo.

Muchas son las bellezas con las que te toparás durante tu visita al Pallars Sobirà, pero sin lugar a dudas los lagos y las cascadas que se encuentran diseminadas por la región cobran especial relevancia para los amantes de los paisajes más pintorescos, ya que crean unos entornos dignos de visitar, dignos de contemplar, y por supuesto de fotografiar. Y es que acercarse a estos puntos de agua te transmitirá paz, sosiego, calma, relajando con su suave sonido a todo aquel que se acerca.

Entre las montañas del Pallars Sobirà encontrarás numerosas cascadas y lagos que merecen ser visitados, disfrutados y contemplados con gran detenimiento para tu relax. En primer lugar hacer mención de la Cascada de Lleret, enclavada en el pueblo de Lleret, un salto de agua de gran belleza donde el agua que cae al vacio se fusiona acertadamente entre la abundante vegetación y las enormes rocas.

Con la nieve y el hielo como protagonistas de los meses invernales, y privilegiadamente situada en el Pla de Boet, se ubica la Cascada Boet, una espléndida caída de agua envuelta por un inmenso valle que dejará sin palabras a más de uno de sus visitantes. Resulta verdaderamente sorprendente ver como en los meses de invierno el agua se va quedando congelada, un espectáculo que merece la pena contemplar con detalle.

Si te inspiran mayor tranquilidad los lagos y su agua silenciosa, inmóvil, con el susurro de los pájaros y el viento como ruido más estrepitoso, lo mejor es que te acerques hasta el Lago de Montcortés, al cual podrás acceder fácilmente y sin muchos problemas. Este lago se caracteriza por ofrecer a sus visitantes un remanso de paz que se ve gratamente acompañado del bello entorno que lo rodea y las impresionantes aguas cristalinas de este. Se trata de un destino idóneo si eres amante de los paseos a pie.

El Lago de San Mauricio es otra propuesta no menos interesante que las demás, pues se trata de una visita de obligado cumplimiento tanto en los meses de verano como en los meses de invierno. Si te gusta el buen tiempo lo ideal es que lo visites en la época estival, cuando puedes disfrutar realizando un fresco y bonito paseo bajo la sombra de los abetos que inundan la zona. En cambio, si prefieres el frío de los meses de invierno podrás gozar contemplando el lago helado y los altos picos nevados de fondo.

Editorial Hotel Les Brases.

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