MONASTERIO DE SANTA MARÍA
Algunos historiadores sitúan el origen de Gerri ya en época romana, cuando las salinas comenzaban a ser explotadas. No obstante, las primeras referencias documentales que confirman la existencia de una explotación salinera datan del siglo IX, cuando el presbítero Espanell fundó el monasterio de Gerri el 20 de junio de 807, originalmente dedicado a Sant Vicenç. Con el tiempo, gracias a donaciones y adquisiciones, se convirtió en uno de los principales poseedores de la zona. De hecho, diversos autores vinculan la ubicación del monasterio de Gerri a la presencia del manantial de agua salada.
El actual edificio de Santa Maria, consagrado el 25 de septiembre de 1149, fue construido siguiendo los esquemas habituales de los monasterios alto-medievales, aunque el edificio fundacional se situaba en una pequeña iglesia de origen visigótico cercana al actual, documentada arqueológicamente. Fue uno de los monasterios más ricos del Bisbat d’Urgell, destacando entre su extenso patrimonio la sal y las salinas, un recurso clave en la época medieval.
Durante la Edad Moderna, los abades del monasterio de Santa Maria continuaron siendo propietarios de sus salinas. Con la decadencia del cenobio y las desamortizaciones de la primera mitad del siglo XIX, la pérdida de su dominio territorial afectó también a estas posesiones. La historia del monasterio culminó con la exclaustración de 1835, que provocó la dispersión de la comunidad y la pérdida de sus bienes. Desde 1970, Gerri de la Sal y el monasterio de Santa Maria de Gerri fueron declarados paraje pintoresco, y no fue hasta 1995 cuando se incluyó el expediente de reclasificación como Bien Cultural de Interés Nacional, con la categoría de conjunto histórico y monumento histórico, respectivamente.
Cómo llegar: por la N-260, justo delante del pueblo de Gerri (parking público gratuito).
Dirección: 25560 Gerri de la Sal (Baix Pallars)
Teléfono: +34 677 70 18 20